¡ Bienvenidos a Huanchaco..!

Huanchaco ,toca tu corazón con su maravillosa herencia cultural y encanto turístico. Y desea compartir sus múltiples experiencias con todo el Mundo con el fín de lograr un mayor acercamiento con todos los pueblos del orbe.
La Casa de la Cultura y Turismo del Distrito de Huanchaco, tratará en lo posible ,de difundir su historia, folklore, artes, y todas sus bondades turísticas con el único fín de compartir éste pedacito de cielo con todos ustedes.
¡Bienvenidos a Huanchaco...!

miércoles, 5 de noviembre de 2008

RELATOS HUANCHAQUEROS III

RELATOS HUANCHAQUEROS III


Las Narraciones orales abundan en los hogares de Huanchaco.Muchos de ellos tienen su orígen en acontecimientos reales de nuestros antepasados; pero al ser contados de generación en generación, han adquirido formas de Leyenda y Mito.

De todas maneras, nos sentimos contentos con ellos, ya que demuestran la creatividad del pueblo pescador de Huanchaco y son una muestra de la riqueza de nuestra Cultura, que nadie nos podrá quitar facilmente, porque la tenemos sembrada en nuestra cabeza y en nuestra alma.

Espero que éste blog que comenzó como una chispa,se convierta en una llamarada que ilumine y electrice a todos los pobladores de Huanchaco y a quienes aman nuestro terruño,para revalorizar nuestra Cultura.


EL AHOGADITO


El "Ahogadito" es un alma en pena, que busca la salvación a través de la muerte de otro cristiano; mito que en Huanchaco es muy arraigado. Existen diversas historias sobre él. Aquí les ofrecemos algunas:



LOS COMERCIANTES DE SANTIAGO DE CAO




Acuarela del pintor José Paúl Pérez Cóndor


¨Corría el tiempo en que existía el comercio entre Huanchaco y su vecino, Santiago de Cao.
Los Comerciantes iban y venían montados en sus burritos y trayendo sus mercaderías por la orilla de la playa.

A dos de ellos, uno comerciante de sombreros y el otro de vestidos; les tocó vivir en
carne propia un fenómeno que raya entre la realidad y la fantasía : ¨El Ahogadito¨.

Cuentan que los dos venían muy de madrugada con sus cargas, montados en sus
burritos y charlando muy animosamente; cuando de pronto los animales pararon las orejas en
señal de peligro y trotando de manera insegura, con lo cual mostraban su temor.

Un silbido muy agudo y fuerte, erizó los pelos de la nuca de ambos comerciantes. Eso solo
significaba que se habían topado con el tan temido ¨Ahogadito¨, el cual es el alma en pena de una persona ahogada en el mar que busca descansar y para lo cual debe llevar consigo la de otro cristiano. Cuando el silbo agudo –señal inequívoca de su presencia– se escucha cerca, es porque se encuentra lejos y viceversa.

Como decía, los dos comerciantes aterrorizados hicieron correr como nunca a sus asnos con la esperanza de hallar seguridad y abrigo en alguna casa de Huanchaco. Ahora el silbo se escuchaba lejos y se observaba un bulto negro que avanzaba paralelo a ellos.

De pronto, uno de los comerciantes fue quedándose rezagado y entraba en un sopor profundo. El otro vio desesperado como caía su amigo del jumento y el bulto se le acercaba.

Aterrorizado, hizo correr aún más a su burrito, llegando al alba a Huanchaco, más muerto que vivo. Los pobladores le llevaron a una casa donde lo bañaron y cambiaron de ropas, pues estas
despedían un olor nauseabundo. Luego lo trataron de reanimar, lo que consiguieron horas después..

Entonces, el comerciante narró con lujo de detalles lo que les había acontecido. Estos movieron la cabeza y se encaminaron a averiguar que era lo que le había ocurrido al segundo comerciante, aunque ya adivinaban la triste suerte que este había encontrado..

Encontraron su cadáver todo rasguñado y con abundante espuma de color verdusco en la boca. El asno se hallaba más adelante, aún atemorizado y todo el camino se encontraba regado con sombreros que el extinto traía a negociar.

Cuentan que el otro comerciante no pudo resistir la impresión de lo vivido, envejeciendo rápidamente y viviendo loco por el resto de sus días ¨.


EL AHOGADITO FRUSTRADO





Acuarela de la pintora Gulianna Holguín Burgos

Antiguamente los hombres estilaban usar el pelo largo, tal era la moda en aquel entonces. Un pescador huanchaquero asistió a una fiesta de familia y sin darse cuenta de la hora que era, le cogió la noche, con su manto negro.
Preocupado por lo tarde que era, se despidió y tomando valor se aprestó a ir a su casa. .Temeroso por lo que pudiera ocurrirle, apuraba el paso.
Para llegar a su vivienda, tenía que cruzar una pampa, luego una pequeña calle y cruzar un
descampado.
Estaba cruzando la pampa cuando escuchó un silbo agudo muy cerca. Sabiendo de qué se
trataba, comenzó a correr con la esperanza de llegar a su casa. Había llegado a la pequeña calle cuando escuchó el silbido muy lejos y vio un bulto que se acercaba.
Desesperado se pegó contra la pared y extendiendo los brazos y tirándose el cabello sobre la cara, trataba de asemejarse al Cristo crucificado.
Así se encontraba cuando por entre el cabello veía como el bulto se le acercaba, lo miraba y se alejaba poco a poco para luego regresar.
El aprovechaba este breve alejamiento del bulto para ir avanzando poco a poco sin perder la pose adoptada, cuando el bulto regresaba, dejaba de moverse.
Cada vez, el bulto se alejaba más y más. Cuando el pescador hubo calculado que el bulto se
encontraba lo suficientemente lejos para darle el tiempo suficiente a llegar a su vivienda, partió a toda carrera
No bien entró a la casa, empezaron a tirar pedradas a la puerta, lo cual duró hasta que se oyó cantar a un gallo.
Por la mañana, el pescador aun asustado por lo que le había tocado vivir, se aprestó a verificar los daños causados por las piedras, pero he aquí, que asombrosamente no había tales daños ni menos aún piedras ó por lo menos las huellas que posiblemente hubiesen dejado.
Esta vez el miedo hizo que la inspiración y la pose adoptada por el pescador de la figura del Cristo crucificado, impidieron que ¨El Ahogadito¨ cobrara una nueva víctima.


LAS SANDALIAS DEL NIÑO





Acuarela de la pintora Gulianna Holguín Burgos

A inicios de la era republicana vivía en Huanchaco, un artesano muy pobre y lleno de deudas impagas que ya se vencían.
No teniendo con qué pagar y desesperado, pues tenía que alimentar a su madre paralítica, acudió a la antigua Iglesia a rezarle a la Virgen del Socorro con la esperanza de que se produjese un milagro.
Lleno de fe ,oró y oró largo rato, hasta que, muy tarde abandonó la Iglesia y se dirigió a su casa. A la mañana siguiente, sorprendido vio que a la cabecera de su cama habían dos sandalias pequeñitas, todas de oro.
Contento y comprendiendo que la ayuda que estaba recibiendo era del cielo; se encaminó con dirección a Trujillo, con el fin de vender las sandalias y con ello pagar las deudas.
Pero, ocurrió que, en ese preciso momento, el sacerdote notaba que faltaban las sandalias de oro
del niño Jesús y presuroso acudió donde la gendarmería a denunciar el ¨robo¨.
Llegando a Trujillo, el artesano fue interceptado por los gendarmes y llevado preso acusado del supuesto robo. Las sandalias una vez recuperadas, le fueron calzadas nuevamente al niño Jesús.
Pero ocurrió que estando preso el artesano, las sandalias desaparecían de los pies de la imagen del niño para aparecer dentro de la celda donde se encontraba el acusado del ¨robo¨. Como cuatro veces ocurrió este hecho.
Los gendarmes no se explicaban como ocurría. El sacerdote enterado de los sucesos se apersonó a la cárcel e hizo que soltaran al artesano, pidiéndole disculpas pues todo parecía indicar que se encontraban ante un milagro.
Con el fin de no perder las sandalias de oro, se hizo una colecta, la cual fue más que suficiente para pagar las deudas del artesano y para cuidar y alimentar a su madre por un buen tiempo¨.


EL DIABLO EN LA IGLESIA






Acuarela del pintor José Paúl Pérez Cóndor

Hace muchos años, al celebrarse la Bajada Quinquenal de la Virgen del Perpetuo Socorro, Patrona de Huanchaco; se eligió a un grupo de muchachos para que hicieran guardia a la Sagrada Imagen dentro de la iglesia antigua.
Entre éste grupo de muchachos - (5) para ser exactos– se encontraba mi abuelo.
Celebradas las mismas y ya muy avanzada la noche , los feligreses se retiran a sus viviendas, dejando tan sólo a los encargados de la guardia, quienes se aprestaban a pasar la noche lo más cómodo posible. Para ello, se encontraban preparando sus improvisadas camas en el suelo, al pié del Altar Menor.
El cura que aún no se había marchado, se dio cuenta de ello, acercándose y diciéndoles:
-¨¿Es que ustedes no piensan amanecer, muchachos?¨-
-¨Quedarse allí es una locura. Instálense en el Altar Mayor…¨-
Y dándoles una campanita prosigue:
-¨Ustedes tienen que escuchar o ver algo. Si eso ocurre, hagan sonar la campanita y no se muevan de aquí ocurra lo que ocurra¨.-
Dándoles la bendición el Cura se despidió de ellos.
Un poco temerosos por las palabras del Sacerdote, subieron al Altar Mayor y se instalaron, tocándole dormir a mi abuelo al lado de la ventana que da al Cementerio, la cual debido al viento, se cerraba y abría golpeando el marco; lo cual no le permitía dormir.
Todos los demás se encontraban durmiendo, cuando de madrugada, mi abuelo vio como la puerta principal era atravesada por un personaje vestido a la usanza de los conquistadores españoles y se encaminaba con dirección a ellos.
Desesperado trató de despertar al resto de sus compañeros sin lograrlo y para colmo de males, no alcanzaba a coger la campanita, pues se encontraba al otro extremo.
El personaje llegó hasta el altar menor, donde se paseaba tratando de subir al Altar Mayor infructuosamente.
Al comenzar a aclarar el día, se alejó y atravesó para sorpresa de mi abuelo, el grueso portón que está frente al Cementerio.
Al regresar el Cura, mi abuelo le contó lo sucedido, y éste les dijo:
-¨¿Ven como tenía yo razón de no dejarles dormir en el Altar Menor? A éstas horas ustedes estarían muertos, pues el personaje que los visitó era el Maligno….¨
Por eso mi abuelo siempre nos decía que era falso que el diablo no entraba a al Iglesia. Si entra, pero no puede llegar al Altar Mayor quien sabe porque misterioso motivo.

6 comentarios:

  1. Mas historias están buenas

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  2. Me gusta mucho estos mitos

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  3. Muchas gracias muchachos, hay mas historias recopiladas y espero publicarlas pronto.Un abrazo.

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  4. Muy bonito los cuentom comtaba mi papa en hco...

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